La ciudad de Marbella puede exhibir una intensa trayectoria de más de 12 años en su lucha contra la droga y de apoyo a quienes sufren sus consecuencias. Entre los años 1991 y 1992, el Ayuntamiento de la ciudad inicia la puesta en marcha de los primeros centros y servicios para el tratamiento y rehabilitación de toxicómanos, recogiendo iniciativas que nacen de la movilización de la propia sociedad marbellí.
Una red que, en los años siguientes, se consolida y amplía, extendiendo la acción municipal tanto a la prevención, como a la asistencia y rehabilitación
Este gran desarrollo hizo aconsejable ordenar toda esta actuación municipal, con una visión estratégica e integradora, dando origen al "PLAN MARBELLA CONTRA LA DROGA". Este Plan se proponía dos objetivos fundamentales:
- La integración de los diversos programas y servicios en una
única Red, bajo una dirección política y gerencial integrada, que
garantizase su coherencia y rentabilidad social y económica.
- La profesionalización de sus dispositivos para lograr los
mayores niveles de eficacia y eficiencia en sus intervenciones.
A partir del año 2000, se transfieren a un ente específicamente creado para
ello: la FUNDACIÓN MARBELLA SOLIDARIA, de cuyo Patronato forman parte las
diversas fuerzas políticas representadas en el Ayuntamiento, junto a
profesionales de reconocido prestigio.
La Fundación supuso un extraordinario impulso a los programas, centros y
servicios, y al logro de los objetivos de integración y profesionalización
propuestos en el Plan.
Así, a partir de ese año 2000, en el marco de esta Fundación, todas sus
estructuras gestoras y prestacionales se profesionalizan por completo, dando
como resultado una plantilla de 38 profesionales: médicos especialistas en
psiquiatría, medicina interna, microbiología, medicina de urgencias,
psicólogos, trabajadores sociales, enfermeras, educadores, terapeutas,
abogados, economistas...
El logro de ambos objetivos -integración y profesionalización-, ha permitido
conseguir otros objetivos importantes que el propio Plan proponía:
- El reconocimiento institucional. En los últimos años, la
Fundación ha establecido cauces de colaboración con las Instituciones
Públicas, como la Junta de Andalucía, con cuyo Comisionado para la Droga
tiene formalizado un concierto de plazas en Comunidad Terapéutica y
convenios para el mantenimiento del Centro Ambulatorio, y el programa de
prevención Ciudades ante las Drogas, y además colabora en diversos programas
e iniciativas. El reconocimiento institucional se extiende a instancias de
reconocido prestigio, como la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción
(FAD) o UNICEF, con quienes la Fundación Marbella Solidaria ha establecido
diversos convenios de colaboración. Mención especial merecen los convenios
de colaboración con la Universidad de Málaga para las prácticas en los
centros de la Fundación de alumnos de trabajo social y psicología, de
títulos de postgrado en drogodependencias y residentes de psiquiatría de
hospitales de Málaga y Madrid. Y se ha participado en iniciativas europeas.
- Impulso a la investigación y la innovación. La incorporación de
profesionales a todos los niveles gestores y prestacionales ha permitido
desarrollar una amplia labor investigadora, que se concreta en muy diversas
publicaciones, comunicaciones a reuniones científicas y acciones formativas.
Gracias a este impulso profesional se han incorporado nuevas metodologías de
intervención y de tratamiento, como la integración y complementariedad de
los programas dirigidos a la abstinencia con los de reducción de riesgos y
daños, o el inicio de tratamientos innovadores para las llamadas drogas
legales (alcoholismo, tabaquismo y adicciones comportamentales).
- La dimensión ética. No menos importante ha sido en estos últimos
años el compromiso de la Fundación Marbella Solidaria con la garantía de los
derechos de los usuarios de sus centros y servicios, y la permanente
reflexión sobre los aspectos éticos de todas sus intervenciones. La creación
en el año 2001 del Centro de Estudios de Bioética en Adicciones y los tres
encuentros anuales celebrados, con la presencia de expertos del más alto
nivel en estas materias, constituyen la referencia de este esfuerzo.
En el año 2004, Marbella cuenta con una completa red de centros y servicios
de atención a drogodependientes y otras adicciones, siendo una de las más
potentes y cualificadas en todo el país. Más de 600 personas atendidas
simultáneamente dan idea de su capacidad. Ningún ciudadano o ciudadana de
Marbella que necesite ser atendido para superar su drogodependencia o
adicción necesita salir de nuestra localidad, porque cuenta aquí con los
mejores centros y servicios.
El consenso logrado en el ámbito municipal ha sido clave para conseguir
estos resultados, haciendo posible que la trayectoria de la Fundación
Marbella Solidaria haya podido desarrollarse al margen de los avatares de la
vida política en nuestra ciudad.
La estabilidad y la visión estratégica han sido y deben seguir siendo
esenciales en este aspecto tan importante de la política social del
Ayuntamiento. Por eso este II
Plan debe refrendar el consenso de todas las fuerzas políticas y garantizar
la continuidad y la mejora de los mecanismos que lo mantienen.
Se debe conseguir con ello, que las personas sigan siendo el eje y la única
preocupación en el diseño y la práctica de la lucha contra la droga en
Marbella, por encima de cualquier otra consideración o interés, por legítimo
que sea.
La implicación de la sociedad marbellí ha sido, sin duda, el otro pilar que
ha hecho posible los resultados obtenidos en la prevención, asistencia y
rehabilitación de toxicómanos en Marbella. Resulta evidente que, en este
aspecto, la actuación institucional ha respondido a la sensibilidad y a las
exigencias mayoritarias de la sociedad. En pocos aspectos de la política
local resulta tan evidente esta sintonía.
La puesta en marcha, hace ya más de 12 años, de los primeros dispositivos
municipales de atención a toxicómanos, no hicieron sino recoger iniciativas
surgidas en la propia sociedad. Y el desarrollo de estos dispositivos, hasta
el momento actual, ha contado en todo momento con el aval y con la
implicación activa de todo el pueblo de Marbella.
Desde los centros y servicios sanitarios y educativos, profesionales, padres
y madres, los cuerpos y fuerzas de seguridad, los medios de comunicación,
las empresas..., desde todos los ámbitos de la vida local se ha hecho
palpable esta sintonía con las políticas municipales de lucha contra la
droga y, a su vez, ha sido toda la sociedad civil quien con sus iniciativas,
con su colaboración y con sus críticas han orientado la política municipal
en esta materia.
El II Plan de lucha contra la droga y otras adicciones en Marbella debe
aprovechar esta sensibilidad ciudadana y todo el caudal solidario que de la
misma surge, para impulsar las estrategias que hagan posible mantener con
eficacia las nuevas estrategias y acciones que se propone.
CONSENSO institucional y participación ciudadana constituyen, en definitiva,
los ejes que han hecho posible que Marbella haya logrado, con su Primer Plan
Municipal de lucha contra la droga, disponer de una de las más completas
redes municipales de centros y servicios para la prevención, asistencia y
rehabilitación de personas con problemas de adicción. Una red de centros y
servicios.
- integrada y profesionalizada.
- capaz de investigar e innovar.
- comprometida con los valores éticos.
- reconocida como una referencia dentro y fuera de Andalucía.
Éstos son los resultados del Primer Plan Marbella contra la Droga, y el
bagaje para acometer con garantías este Segundo Plan.
Porque la sociedad de Marbella ha cambiado en estos años. Como han cambiado
las sustancias, las pautas y las circunstancias del consumo de productos
adictivos y han aparecido nuevos comportamientos adictivos y nuevos grupos
de riesgo.
Algunas de las respuestas que en su día fueron eficaces, hoy no resultan
apropiadas para la prevención de consumos, para la asistencia y
rehabilitación de los consumidores. Es preciso diseñar nuevas estrategias
que partan del conocimiento de estos cambios, de esta nueva realidad.
Contamos con años de experiencia y de investigación. Contamos también con
unos programas y con una red de centros y servicios que ha demostrado su
capacidad para adaptarse e innovar. Y con una sociedad que valora estos
resultados y que hoy, como ha hecho desde los años 90, exige al Ayuntamiento
que siga liderando esta lucha de toda la ciudad contra la droga.
Este II Plan Marbella contra la Droga y otras Adicciones pretende responder
a este clamor ciudadano, proponiendo nuevas estrategias, nuevas prioridades,
nuevos objetivos y nuevos dispositivos para adaptar las políticas
municipales y
el esfuerzo de toda la ciudadanía en esta lucha solidaria
para conseguir una ciudad libre de adicciones,
donde todos sus habitantes
puedan disfrutar de la seguridad,
del bienestar, de la convivencia positiva
y de una vida plena y saludable.
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