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II Plan Marbella sobre drogas y otras adicciones. Analítica. Nuevas circunstancias que afectan al consumo de sustancias y otras adicciones 1/7 |
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CARACTERÍSTICAS GENERALES
Referencias autonómicas, estatales y europeas para conocer las nuevas
circunstancias que afectan al consumo de sustancias adictivas:
Las encuestas epidemiológicas realizadas durante los últimos años y los
indicadores indirectos permiten conocer los nuevos perfiles y circunstancias
que definen la realidad actual del consumo de sustancias adictivas en
nuestro país. A través de ellas tenemos información sobre la prevalencia de
consumo de las distintas sustancias, las características sociológicas y los
patrones de consumo, las tendencias, los índices de riesgos por área de
salud, las motivaciones para el consumo, sus consecuencias, y un largo
etcétera que ayuda tanto a marcar las estrategias preventivas como la
planificación de los servicios.
En Andalucía existen diversos estudios sobre estas materias, que permiten
una buena aproximación a la situación actual, el último de ellos muy
reciente ("Los Andaluces ante las Drogas VIII (2003)". Junto a éstos
existen referencias estatales y europeas que provienen de las publicaciones
de los informes periódicos del Observatorio Europeo de Drogas y del
Observatorio de Drogas del Plan Nacional sobre Drogas.
Limitaciones para conocer las circunstancias del fenómeno de las
adicciones en Marbella
En el caso de Marbella, será preciso extrapolar las conclusiones obtenidas
en estudios de ámbitos autonómicos o estatales, siendo conscientes de que en
nuestra ciudad existen aspectos específicos que pueden marcar diferencias
importantes a la hora de analizar las circunstancias y situación actual del
consumo de sustancias y conductas adictivas.
Es el caso de la elevada oferta de ocio y diversión que existe en Marbella,
que podría significar en algunos casos datos de consumos superiores en
algunas sustancias más relacionados con esos escenarios. De la misma manera,
sería difícil de detectar dadas las características de una población
flotante que acude de forma temporal a nuestra ciudad y que no tiene
establecida su residencia ni sus vínculos sociales. Su estancia temporal les
lleva a disfrutar de las ventajas de este municipio, al mismo tiempo que
supone un posible incremento de las adicciones, tanto a sustancias como
comportamentales. La elevada presencia de inmigrantes por motivos
económicos, que también constituye una importante población flotante en
nuestra ciudad, añade otra dificultad para conocer, con precisión, algunas
de las circunstancias del consumo y de las conductas adictivas en Marbella.
Análisis de usuarios de la Fundación Marbella Solidaria
Sin embargo, contamos con un indicador indirecto para aproximarnos al
conocimiento específico de esta situación en nuestra ciudad, como es el
perfil de la población atendida desde los recursos de la Fundación Marbella
Solidaria, que a lo largo de estos años es un claro exponente de la realidad
asistencial, aunque se trata de una muestra sesgada, ya que muchos afectados
no llegan a estos recursos. Es preciso tener en cuenta esta limitación al
extrapolar cualquier resultado obtenido a partir de este análisis de
usuarios de la Fundación.
Estudio sobre actitudes ante las adicciones en Marbella
Existe también de un estudio específico realizado en el año 2002 por la
consultora "Criteria", por encargo de la Fundación Marbella Solidaria, sobre
actitudes ante las adicciones en Marbella, que se basó en un sondeo entre
profesionales de la sanidad, la educación y los cuerpos policiales. Algunas
de las conclusiones de este sondeo se incorporan a los análisis que se
expondrán a continuación.
Utilizando adecuadamente la experiencia y el conocimiento que permiten todas
estas referencias y estudios locales, autonómicos, estatales e
internacionales, es como el presente Plan puede partir de la realidad para
diseñar las estrategias y objetivos que orienten eficazmente la acción
institucional y ciudadana de lucha contra la droga, que pretende impulsar y
ordenar.
El nuevo perfil del consumo de sustancias y el comportamiento
adictivo
El consumo de drogas en estos años ha experimentado cambios muy importantes,
que afectan tanto a los consumidores como a las sustancias consumidas.
En cuanto a los consumidores, son personas de todo tipo y condición, que
hacen un uso lúdico de las sustancias, a veces esporádicos, pero en otros
casos, cuando llegan situaciones personales complicadas, éstos se hacen
habituales llegando a presentar el perfil clásico del adicto a sustancias.
Junto a ello, la adicción al juego, por la proximidad de ámbitos concretos
donde éste adquiere su mayor extensión, conlleva a la existencia de
conductas que, para algunos, pueden presentar problemas al no haber sabido
controlar el riesgo que supone el juego, unido a la incapacidad para
mantener un cierto dominio con mesura de la acción de jugar.
Los diversos estudios y encuestas realizadas recientemente, aunque con
algunas diferencias, coinciden en destacar los siguientes rasgos como
característicos de la situación actual en esta materia:
Existen rasgos y signos externos de consumir que identifican los
consumos de sustancias adictivas, que les hace aparecer de forma similar en
muchos lugares y zonas del país. Se han ritualizado y rutininarizado el
consumo de drogas, lo que exige realizar estudios continuados y de máxima
proximidad a los propios ámbitos de los afectados.
Existe, así mismo, una fuerte relación entre la producción y el
consumo (ley de la oferta y la demanda). Sin embargo, la conflictividad
social está perjudicando más a los sectores que representan la demanda.
Al mismo tiempo, se ha roto un cierto equilibrio entre oferta y demanda
en el tema de las drogas, lo que está llevando a cotas más importantes de
consumo.
Existen distintos niveles de aceptación del consumo de drogas en nuestra
sociedad, lo cual tiene que ver con los posibles conflictos asociados a las
sustancias. No todas encuentran el mismo tipo de rechazo y de aceptación.
Existe una fuerte asociación del consumo de drogas ilegales y el aumento
de los pequeños delitos, lo que genera mayores niveles de inseguridad
ciudadana, produciéndose una identificación entre drogadicto-delincuente y
droga-factor de criminalidad.
Y, por último, el consumo cada vez más temprano hace prever, en un
futuro, un incremento de casi todas las sustancias, unido a los escasos
elementos de contención en estas poblaciones.
Todos estos aspectos definen una representación social de las drogas que
descontextualiza, en estos momentos, la realidad actual del fenómeno que
sólo es visible con los datos de consumo que en estos momentos existen.
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